John Scofield - Maestrías de ayer y hoy
En su tercera visita a Chile desde el insólito debut de 1994 en un escenario instalado en el estacionamiento de un mall del barrio alto, el guitarrista de jazz confirmó sus credenciales entre el público nacional, alternando equilibradas dosis de bop y groove, y presentando a ese astro de la batería que se llama Bill Stewart.

Músicos de jazz como el pianista Chick Corea y el violinista Jean-Luc Ponty han convertido sus recientes conciertos en Chile en verdaderas máquinas del tiempo a los años de “The House of Viceroy”. Pero esta vez no fue el cuarteto del guitarrista John Scofield el responsable de hacerlo, sino un cuarteto de estúpidos instalados en la fila Q del Teatro Nescafé de las Artes.
La influencia de una botella de ron barato y venenoso hizo que estos tipos, cercanos a sus cuarenta años, se comportaran como si tuvieran veinte en un contexto que no era en absoluto el desprolijo Estadio Chile de los primeros ’90, sino un recinto acondicionado para audiciones reales y no un griterío innecesario. Todo eso no hubiera pasado de una simple anécdota, hasta folclórica tal vez, de no ser por el cuasi delito de agresión que uno de estos subnormales ejecutó contra el propio John Scofield. Al finalizar el concierto, le pidió la mano para saludarlo y luego de que el guitarrista se la cedió, el personaje intentó botarlo del escenario de un tirón. Impresentable.
Scofield es un caballero, por lo tanto sólo atinó a pedir calma para luego rematar su show en el único bis, con una adaptación de “The Guinness spot”, escrita junto a Joe Lovano en los buenos primeros años, durante un paso por Belfast. El nuevo cuarteto de Scofield viene picando desde atrás, actualizado a las necesidades del público de hoy que pide música limpia pero también experiencias de ritmo y groove.
